Mientras Brasil mantenía el mismo esquema que utilizó a lo largo de todo el campeonato, los estadounidenses debían superar el desafío de poder complementar la ausencia de Michael Bradley.
Sin embargo, en el desarrollo de la primera mitad de juego, se pudo percibir un clima similar al de la semifinal entre los españoles y los estadounidenses.
De hecho, el tempranero gol de Dempsey provocó una desesperación en el conjunto brasileño que no se había visto antes, a lo largo de todo el certamen. Además, Maicon no lograba subir con facilidad y Robinho permanecía desaparecido, sobre la banda izquierda.
Sin embargo, el mayor problema para Brasil radicaba en que Kakà, el gran generador de juego, que permencía encerrado entra la línea defensiva y de centrocampistas norteamericanos y no lograba entrar en juego cnon sus compañeros.
De hecho, el gol de Donovan no hizo más que aumentar la dificultad de los brasileños para poder retener el título.
No obstante, hay ciertos puntos claves en el desarrollo de los partidos que pueden modificar por completo su desenlace. Brasil logró descontar antes de que se cumpliera el primer minuto de la segunda etapa y eso fue fatal para el equipo estadounidense.
Allí, el miedo se apoderó de los blancos. El 'Yes, we can' se transformó en un 'No, we can't' y Brasil se encargó de concretar esa remontada tan buscada.
Así, Brasil dio vuelta el choque mediante sus dos puntos fuertes del campeonati: Kakà y las jugadas de balón detenido. La nueva adquisición del Real Madrid comandó la jugada del segundo tanto, mientras que un tiro de esquina fue el camino por el que Lucio anotó el tercero.
Brasil expuso su chapa de gigante y volvió a confirmarse como uno de los seleccionados más sólidos. Una vez más, la Canarinha ofreció una lección en el fútbol. Enhorabuena.
Sin embargo, en el desarrollo de la primera mitad de juego, se pudo percibir un clima similar al de la semifinal entre los españoles y los estadounidenses.
De hecho, el tempranero gol de Dempsey provocó una desesperación en el conjunto brasileño que no se había visto antes, a lo largo de todo el certamen. Además, Maicon no lograba subir con facilidad y Robinho permanecía desaparecido, sobre la banda izquierda.
Sin embargo, el mayor problema para Brasil radicaba en que Kakà, el gran generador de juego, que permencía encerrado entra la línea defensiva y de centrocampistas norteamericanos y no lograba entrar en juego cnon sus compañeros.
De hecho, el gol de Donovan no hizo más que aumentar la dificultad de los brasileños para poder retener el título.
No obstante, hay ciertos puntos claves en el desarrollo de los partidos que pueden modificar por completo su desenlace. Brasil logró descontar antes de que se cumpliera el primer minuto de la segunda etapa y eso fue fatal para el equipo estadounidense.
Allí, el miedo se apoderó de los blancos. El 'Yes, we can' se transformó en un 'No, we can't' y Brasil se encargó de concretar esa remontada tan buscada.
Así, Brasil dio vuelta el choque mediante sus dos puntos fuertes del campeonati: Kakà y las jugadas de balón detenido. La nueva adquisición del Real Madrid comandó la jugada del segundo tanto, mientras que un tiro de esquina fue el camino por el que Lucio anotó el tercero.
Brasil expuso su chapa de gigante y volvió a confirmarse como uno de los seleccionados más sólidos. Una vez más, la Canarinha ofreció una lección en el fútbol. Enhorabuena.











